lunes, 3 de noviembre de 2014
lunes, 22 de septiembre de 2014
El Campo de La Cebada
fuente: http://www.madridactual.es/20130527525104/el-campo-de-cebada-pasado-presente-y-futuro
de interés:
http://elcampodecebada.org/
http://www.zuloark.com/
http://www.boamistura.com/
http://basurama.org/
http://www.exyzt.org/
Julio de 1870. Se coloca la primera piedra del Mercado de la Cebada, una de las primeras estructuras de hierro levantadas en Madrid junto al de Mostenses, dos espacios que se explotaron por una compañía extranjera hasta que, finalmente, el municipio los adquirió. Pero hay que echar la vista atrás para encontrarse con sus orígenes. Fue en el siglo XV cuando surgió un espacio vacío, la conocida como Plaza de la Cebada, un descampado en los extramuros de la Puerta de Moros, uno de los pórticos de la antigua muralla cristiana de Madrid, que daba acceso al sur y al barrio de la morería.
Las grandes actividades comerciales, los cereales, las legumbres, los puestos de venta improvisados y el trueque como protagonistas aparecieron en el siglo XVI, una vez formada la plaza y usada ya como mercado. Madrid, caracterizada en esa época por ser un lugar agrícola, hizo de él uno de los centros económicos más importantes de las ciudad hasta pasado el siglo XIX.
¿Y por qué llamarla Cebada? La historia afirma que allí se separaba la cebada de los caballos del rey de la que se destinaba a la de los regimientos de caballería. Eran los labradores quienes la llevaban hasta allí para venderla. Pero este espacio también fue testigo de las ejecuciones del siglo XIX, como el famoso bandolero de Lavapiés Luis Candelas, asesinado con el Garrote Vil en 1837 y que, por casualidades de la vida, ahora existe muy cerca de aquí un mesón con su nombre, 'Las cuevas de Luis Candelas'.
Los dos mercados de La Cebada
Hasta que se construyó un espacio cerrado, los cajones y el aire libre fueron unidos de la mano para la venta de los productos. Pero la modernidad que llegó a la ciudad y la necesidad de mejorar la higiene marcó un antes y un después. Buen reflejo de ello fue la gran estructura de hierro y cristal que se levantó en 1870 con el arquitecto Mariano Calvo Pereira al frente y siguiendo el modelo de Les Halles en París. Se inauguró en 1875 por el rey Alfonso XII con las frutas y las hortalizas como elementos principales y ventas al por mayor y menor.
Su duración en el tiempo no fue como se esperaba. La iglesia de Santa María de Gracia anexa al mercado fue destruida en 1903, provocando la aparición de un solar que en los años 50 se utilizó para ampliar el espacio de venta al público. Lo que podía parecer una mejora se convirtió en una ofensa al hierro cuando éste también fue derruido y sustituido por uno de hormigón. Fue en 1956 cuando Joaquín Campos Pareja, concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, dio un golpe en la mesa y tomó la decisión de que el hierro acabara por los suelos dos años después. En 1962 se inauguró el nuevo mercado que hasta los años 80 tuvo una gran época de esplendor.
Fue el 17 de julio de 1968 cuando se ocupó el último trozo libre de la plaza con la construcción de un edificio anexo al Mercado de la Cebada, el Polideportivo de La Latina. 'Hoy serán inaugurados cuatro complejos polideportivos municipales en barriadas populosas' anunciaba las páginas del periódico ABC junto al de Carabanchel, Casa de Campo y Vallecas. El de La Latina aparecía descrito como un centro deportivo con piscina cubierta de 25x12 para uso deportivo y de competición, un gimnasio, un solárium con arena de río "aislado por una pantalla de chopos" y campo de baloncesto y pista de patines que se completarían con bolera, sala de esgrima y casas de baños.
Fin del tradicionalismo
Año 1980. Con las influencias extranjeras, llega a Madrid un nuevo concepto de compra y venta de alimentos. Supermercados e hipermercados empiezan a atraer a las clientelas que durante siglos habían acudido a los mercados de 'toda la vida'. Puestos que habían pasado de generación en generación se fueron apagando por la falta de ventas sin conseguir una vuelta al estrellato.
En 2009, a pesar de las largas listas de espera al Polideportivo de La Latina (una instalación escasa por la zona) la empresa constructora COARSA puso punto y final a su existencia. Durante la primera quincena del mes de agosto, se comenzaron las tareas de derribo y en sólo dos semanas, 41 años desparecieron.
Pero fue tres años antes cuando el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, anunció un concurso internacional para remodelar la plaza dentro del Plan de Revitalización del Centro Urbano. Manifestó que el mercado contaba con deficiencias por lo que se necesitaba una inversión para mejorar sus instalaciones, además de tener en cuenta que el 50% de sus puestos habían dejado de funcionar de manera de comercial. Lo mismo se pensaba del Polideportivo. El hecho de no ofrecer "unos servicios satisfactorios" y un "correcto cumplimiento de las normativas vigentes", llevaron a su derrumbamiento.
Dos hechos que marcaron un antes y un después para el futuro de la plaza, aunque se aseguró que se iban a mantener los usos comerciales y deportivos en la plaza, algo que no se cumplió del todo.
Solar vacío, ideas para llenarlo: El Campo de Cebada
El retraso de las obras por una falta de financiación municipal que acabaron reconociendo en 2010 hizo que las perspectivas de futuro quedaran paralizadas. La Noche en Blanco de ese año fue comisionada por el colectivo de arquitectos madrileños Basurama dedicado al reciclaje y los proyectos sociales. Gracias a ellos, el grupo francés eXYZt viajó hasta Madrid para realizar una instalación en La Cebada con el Ayuntamiento y la empresa privada Mahou a su lado. Más de una noche se pudo disfrutar de una isla tropical con piscina, cine de verano, talleres infantiles. Pero como todo lo que empieza, debe acabar, eXYZt se marchó y llegó el momento de actuar.
Comenzó un diálogo entre los vecinos para luchar por aquello que se extendió durante un mes, se repitiera más veces, por reclamar un espacio público que estaba vacío. El grupo de arquitectos Zuloark se sumó al proyecto y con una idea creada mantuvieron una reunión con Hacienda, Participación Ciudadana y la Concejalía del Distrito Centro. Finalmente, en febrero de 2011, el Ayuntamiento cedió a las demandas y así nació el Campo de Cebada.
Cine, teatro, huerto; muros que cada vez son más demandados para pintar en ellos porque la ilegalidad de hacerlo en la calle les hace más atractivos, muros que cada 6 meses se renuevan con nuevos artistas y que tienen lista de espera, muros donde lo importante no es la calidad estética y que artistas tan conocidos como Blue han dejado su huella en ellos, son algunas de las muchas actividades que han nacido en el Campo de Cebada gracias a los vecinos que forman parte de este proyecto.
José Luis, uno de los encargados de la gestión del huerto, afirma que "se pueden sumar asociaciones y se puede venir con propuestas nuevas". Todo se debate en asamblea donde se consensa y "normalmente, se acoge a todo el mundo que quiere venir a colaborar". Aunque cuando se habla de que vengan empresas privadas, surgen mayores dilemas.
Jacobo, un joven de 20 años que comenzó en esto a los 17 años, habla de las reticencias de algunos vecinos, pero confirma que "lo que no quieren es que el campo se convierta en un escaparate". Aunque tal y como explica Beatriz, otra de las colaboradoras, "los impedimentos son que no se cobre entrada, sean actividades gratuitas y que no se hagan cosas que molesten a los vecinos". Y es que la primera norma del campo es que "no se puede molestar a los vecinos, sobre todo a los de la primera fila", tal y como explica Luis, un arquitecto que lleva desde los inicios en el Campo.
El día del inicio del movimiento 15-M en 2011, el Campo de Cebada celebró el que fue su primera actividad programada, un concierto. Luis habla de que éste no es un espacio "apolítico, pero las opiniones de carácter político se debaten en los foros para ello y por eso hay otros foros donde se deja de lado la política"
El futuro del Campo de Cebada
Los arquitectos Carlos Rubio Carvajal y Enrique Álvarez-Sala fueron los ganadores del concurso de 2007 para llevar a cabo el proyecto de explotación de la zona, un hecho que genera distintas opiniones. Tal y como explica Jacobo, "lo más guay es que en el propio Campo los usuarios son muy variopintos". Mirando hacia el futuro, este joven habla de que "la permanencia del Campo de Cebada consiste en no ser permanente físicamente, sino ser permanente en cualquier plaza". Al igual que Luis, habla de que esto sea un modelo replicable "en otras plazas de Madrid".
Ya se han puesto en contacto con los ganadores del proyecto y ellos están interesados en integrar lo que ahora ocurre en el campo de Cebada con el objetivo del futuro. Para muchos vecinos como Cayetana, que ha acudido en dos ocasiones con su hija de cuatro años, "sería una faena que esto desapareciera con las pocas facilidades que tiene el distrito centro de encontrar espacios para los niños".
El papel del Campo de Cebada ha destacado tanto que recientemente han recibido el premio Nica de Oro 2013 del festival Ars Electrónica en la categoría de Comunidades Digitales. Este lunes el proyecto de remodelación pasará al Pleno Municipal para la modificación de su Plan General. Después, será la Comunidad de Madrid quien lo apruebe definitivamente y ahí se llevará a cabo el concurso para la ejecución del proyecto. No se sabe cuánto tiempo pasará ni cuál es el futuro del Campo de Cebada. Pero sus vecinos lucharon en su momento por la defensa de lo público y hay incluso alguna persona cuya vida le ha cambiado con el Campo de Cebada.
martes, 3 de junio de 2014
Paul Jackson Pollock
"Mi pintura no procede del caballete. Por lo general, apenas tenso la
tela antes de empezar, y, en su lugar, prefiero colocarla directamente
en la pared o encima del suelo. Necesito la resistencia de una
superficie dura. En el suelo es donde me siento más cómodo, más cercano a
la pintura, y con mayor capacidad para participar en ella, ya que puedo
caminar alrededor de la tela, trabajar desde cualquiera de sus cuatro
lados e introducirme literalmente dentro del cuadro. Se trata de un
método similar al de los pintores de arena de los pueblos indios del
oeste. Por eso, intento mantenerme al margen de los instrumentos
tradicionales, como el caballete, la paleta y los pinceles. Prefiero los
palos, las espátulas y la pintura fluida que gotea y se escurre, e
incluso un empaste espeso a base de arena, vidrio molido u otros
materiales inusuales adicionados. Cuando estoy en la pintura no me doy
cuenta de lo que estoy haciendo. Sólo después de una especie de período
«de acostumbramiento» ver, en lo que he estado. No tengo miedo de hacer
cambios, destruir la imagen, etc., pues la pintura tiene una vida en sí
misma. Trato de que ésta surja. Sólo cuando pierdo el contacto con la
pintura, el resultado es una confusión. Si no, es pura armonía, un fácil
dar y tomar y la pintura sale muy bien..."
lunes, 28 de abril de 2014
Rem Koolhaas // Exodus
fuente: http://axonometrica.wordpress.com/2012/10/29/exodus-el-imperio-de-la-cinica/
Exodus es el proyecto con el que Rem Koolhaas se introdujo en la escena internacional de la arquitectura en 1972[1]. Rem Koolhaas se formó como arquitecto en la Architectural Association de Londres, donde estudió de 1968 a 1972. La Architectural Association era en ese momento un entorno anárquico donde Peter Cook marcaba la pauta,[2] pero donde Leon Krier y Charles Jencks hacían sentir igualmente su presencia. En una entrevista, Koolhaas declara que ese entorno presentaba un verdadero desafío para él, ya que estuvieron a la altura de sus expectativas de muchas maneras diferentes.[3]
El muro de Berlín como Arquitectura[4]fue una primera provocación, con la que respondió a este desafío. A Koolhaas se le asignó, al igual que a sus compañeros en la AA, estudiar y analizar un edificio existente. Él escogió el muro de Berlín. En el verano de 1971, visitó la ciudad y le golpearon dos cosas en particular. La primera era el hecho de que el muro no está orientado en la dirección Norte Sur, como la idea ingenua de Cortina de Hierro suponía, sino, más bien, rodeaba Berlín Oeste. La supuesta ciudad libre era en verdad un enclave amurallado. La segunda fue que se dio cuenta de que el muro no solamente se configuraba arquitectónicamente hablando de diferentes formas: alambre de púas, el vacío, paredes de hormigón de losas prefabricadas, sino también transformaba los edificios circundantes al tapiar con fábrica de ladrillo todas sus ventanas. “La mayor sorpresa fue la siguiente: la pared era descorazonadamente hermosa”.[5] Esta experiencia le puso en evidencia el ambiguo poder de la arquitectura.
La introducción a la realidad de Berlín, generó posteriormente la provocación a la ortodoxia hippie de la AA: Exodus de 1972.[6] Era la primera vez que Rem Koolhaas, Elia Zenghelis, Madelon Vriesendorp y Zoe Zenghelis oficialmente unían sus fuerzas, los dos primeros como los diseñadores y las dos últimas como ilustradoras. Koolhaas y su antiguo profesor Elia Zenghelis diseñaron y escribieron un proyecto como una banda que cruzaba el lado derecho de Londres, un paraíso arquitectónico destinado a incitar a los Londinenses a abandonar su sonámbula metrópolis en masa, para recalar en un ambiente que cumple con todos sus sueños -y sus pesadillas-. Esta potente imagen se vio reforzada con collages, axonometrías y pinturas, que prestan al proyecto una peculiar intensidad. Los ecos de Berlín están presentes de forma destacada, no sólo en el concepto, sino también en los collages.
Exodus fue creado como una propuesta para un concurso sobre La ciudad como un medio ambiente significante organizado por la revista Casabella. Se publicó por primera vez en junio de 1973. Ilustrando la portada de la revista aparece, cautivadora, una imagen collage realizada por Madelon Vriesendorp en la que una pareja de campesinos de Millet, devotamente agachando la cabeza para recitar el Ángelus, están situados frente al amenazante telón de fondo de un muro con alambre de púas en la parte superior y detrás de una torre de vigilancia. El rico campo de Millet ha sido sustituido por una red de monótonas piezas blancas de mármol; a la izquierda y la derecha, reflejos de verde y gris indican que aún puede haber algunos restos de tierra y de naturaleza.
Lo que el proyecto intenta, de acuerdo con una entrevista realizada a Koolhaas en 1988, fue una crítica de la inocencia y el optimismo sin límites que caracterizan la arquitectura visionaria de 1960. A su vez, quiere ser una demostración del la arquitectura del poder y del poder de la arquitectura; De hecho, OMA, con su proyecto, quería hacer hincapié en que el poder de la arquitectura es más ambiguo y peligroso. (…) Exodus propone borrar una sección del centro de Londres para establecer allí una zona de vida muy metropolitana, inspirado en Baudelaire, y proteger esta zona de la ciudad antigua con paredes, creando la máxima diversidad y el máximo contraste. Los ciudadanos de Londres podían elegir: los que querían ser admitidos en esta zona de hiper-intensidad se convertían en Los Voluntarios prisioneros de la Arquitectura”.[7] De acuerdo con el prólogo de Exodus, el proyecto aspira a hacer realidad el impacto del muro de Berlín: “Es posible imaginar una imagen reflejo de esta aterradora arquitectura, una fuerza tan intensa como devastadoras, pero contrariamente empleada aquí al servicio de intenciones positivas.[8]
Los habitantes de esta arquitectura, lo suficientemente fuertes como para amar esto, experimentarían una paradójica liberación: Una libertad extasiante en losconfines de los arquitectónico.[9]
Exodus, la ciudad lineal amurallada de Londres, orientada de oeste a este, se encuentra entre Hyde Park y Regent’s Park, y se compone de 10 plazas: el Tip of the Strip, el punto en que la construcción del muro continúa como ciudad, la Allotments, el Park of the Four Elements, la Ceremonial Square, la Recepcion Area,con una vista de la cubierta, la Central Area, el corte de un fragmento conservado de Londres con arquitectura de Nash, los Baths, la Square of the Arts, el Institute of Biological Transactions, y el Park of Aggression.[10] La famosa perspectiva aquí publicada puede encontrarse en todas las publicaciones de Exodus y permite visualizar estos espacios desde Tip of Strip hasta The Baths.
Contra el espíritu destructivo que, según él mismo Natalini, quiere ir tan lejos como para abandonar la arquitectura, y contra el pesimismo de Tafuri de una dialéctica negativa de la vanguardia, Koolhaas y Zenghelis postulan la creencia en el poder de la arquitectura como una ciencia hedonista, así como una baudeleriana afirmación de una febril urbanidad. Koolhaas y Zenghelis hacen hincapié en el hecho de que Exodus es una reacción contra, lo que en ese momento consideraban, una ilegalización de la arquitectura, sobre todo de la arquitectura moderna.
Más imágenes del proyecto Exodus aquí.
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REM KOOLHAAS
Exodus
Exodus es el proyecto con el que Rem Koolhaas se introdujo en la escena internacional de la arquitectura en 1972[1]. Rem Koolhaas se formó como arquitecto en la Architectural Association de Londres, donde estudió de 1968 a 1972. La Architectural Association era en ese momento un entorno anárquico donde Peter Cook marcaba la pauta,[2] pero donde Leon Krier y Charles Jencks hacían sentir igualmente su presencia. En una entrevista, Koolhaas declara que ese entorno presentaba un verdadero desafío para él, ya que estuvieron a la altura de sus expectativas de muchas maneras diferentes.[3]
El muro de Berlín como Arquitectura[4]fue una primera provocación, con la que respondió a este desafío. A Koolhaas se le asignó, al igual que a sus compañeros en la AA, estudiar y analizar un edificio existente. Él escogió el muro de Berlín. En el verano de 1971, visitó la ciudad y le golpearon dos cosas en particular. La primera era el hecho de que el muro no está orientado en la dirección Norte Sur, como la idea ingenua de Cortina de Hierro suponía, sino, más bien, rodeaba Berlín Oeste. La supuesta ciudad libre era en verdad un enclave amurallado. La segunda fue que se dio cuenta de que el muro no solamente se configuraba arquitectónicamente hablando de diferentes formas: alambre de púas, el vacío, paredes de hormigón de losas prefabricadas, sino también transformaba los edificios circundantes al tapiar con fábrica de ladrillo todas sus ventanas. “La mayor sorpresa fue la siguiente: la pared era descorazonadamente hermosa”.[5] Esta experiencia le puso en evidencia el ambiguo poder de la arquitectura.
La introducción a la realidad de Berlín, generó posteriormente la provocación a la ortodoxia hippie de la AA: Exodus de 1972.[6] Era la primera vez que Rem Koolhaas, Elia Zenghelis, Madelon Vriesendorp y Zoe Zenghelis oficialmente unían sus fuerzas, los dos primeros como los diseñadores y las dos últimas como ilustradoras. Koolhaas y su antiguo profesor Elia Zenghelis diseñaron y escribieron un proyecto como una banda que cruzaba el lado derecho de Londres, un paraíso arquitectónico destinado a incitar a los Londinenses a abandonar su sonámbula metrópolis en masa, para recalar en un ambiente que cumple con todos sus sueños -y sus pesadillas-. Esta potente imagen se vio reforzada con collages, axonometrías y pinturas, que prestan al proyecto una peculiar intensidad. Los ecos de Berlín están presentes de forma destacada, no sólo en el concepto, sino también en los collages.
Exodus fue creado como una propuesta para un concurso sobre La ciudad como un medio ambiente significante organizado por la revista Casabella. Se publicó por primera vez en junio de 1973. Ilustrando la portada de la revista aparece, cautivadora, una imagen collage realizada por Madelon Vriesendorp en la que una pareja de campesinos de Millet, devotamente agachando la cabeza para recitar el Ángelus, están situados frente al amenazante telón de fondo de un muro con alambre de púas en la parte superior y detrás de una torre de vigilancia. El rico campo de Millet ha sido sustituido por una red de monótonas piezas blancas de mármol; a la izquierda y la derecha, reflejos de verde y gris indican que aún puede haber algunos restos de tierra y de naturaleza.
Lo que el proyecto intenta, de acuerdo con una entrevista realizada a Koolhaas en 1988, fue una crítica de la inocencia y el optimismo sin límites que caracterizan la arquitectura visionaria de 1960. A su vez, quiere ser una demostración del la arquitectura del poder y del poder de la arquitectura; De hecho, OMA, con su proyecto, quería hacer hincapié en que el poder de la arquitectura es más ambiguo y peligroso. (…) Exodus propone borrar una sección del centro de Londres para establecer allí una zona de vida muy metropolitana, inspirado en Baudelaire, y proteger esta zona de la ciudad antigua con paredes, creando la máxima diversidad y el máximo contraste. Los ciudadanos de Londres podían elegir: los que querían ser admitidos en esta zona de hiper-intensidad se convertían en Los Voluntarios prisioneros de la Arquitectura”.[7] De acuerdo con el prólogo de Exodus, el proyecto aspira a hacer realidad el impacto del muro de Berlín: “Es posible imaginar una imagen reflejo de esta aterradora arquitectura, una fuerza tan intensa como devastadoras, pero contrariamente empleada aquí al servicio de intenciones positivas.[8]
Los habitantes de esta arquitectura, lo suficientemente fuertes como para amar esto, experimentarían una paradójica liberación: Una libertad extasiante en losconfines de los arquitectónico.[9]
Exodus, la ciudad lineal amurallada de Londres, orientada de oeste a este, se encuentra entre Hyde Park y Regent’s Park, y se compone de 10 plazas: el Tip of the Strip, el punto en que la construcción del muro continúa como ciudad, la Allotments, el Park of the Four Elements, la Ceremonial Square, la Recepcion Area,con una vista de la cubierta, la Central Area, el corte de un fragmento conservado de Londres con arquitectura de Nash, los Baths, la Square of the Arts, el Institute of Biological Transactions, y el Park of Aggression.[10] La famosa perspectiva aquí publicada puede encontrarse en todas las publicaciones de Exodus y permite visualizar estos espacios desde Tip of Strip hasta The Baths.
Contra el espíritu destructivo que, según él mismo Natalini, quiere ir tan lejos como para abandonar la arquitectura, y contra el pesimismo de Tafuri de una dialéctica negativa de la vanguardia, Koolhaas y Zenghelis postulan la creencia en el poder de la arquitectura como una ciencia hedonista, así como una baudeleriana afirmación de una febril urbanidad. Koolhaas y Zenghelis hacen hincapié en el hecho de que Exodus es una reacción contra, lo que en ese momento consideraban, una ilegalización de la arquitectura, sobre todo de la arquitectura moderna.
Más imágenes del proyecto Exodus aquí.
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[1] Exodus fue inicialmente publicado por Rem Koolhaas y Elia Zenghelis en Exodus or the Voluntary Prisoners of Architecture en Casabella, núm. 378 en Junio 1973, pp. 42-45. La publicación oficial es Exodus en Office for Metropolitan Architecture,Rem Koolhaas y Bruce Mau, S,M,X,XL.
Ed. 010, Rotterdam y Montacelli Press, Nueva York, 1995, pp. 5-21. La
publicación completa es Rem Koolhaas y Elia Zenghelis con Madelon
Vriesendorp y Zoe Zenghelis, Exodus or the Voluntary Prisoners of Architecture, KIPNIS J. (ed), Perfect Acts of Architecture, MoMA, Nueva York, 2002, pp. 16-33.
[2] “Allí estaba Peter Cook, que a la manera de Robespierre, creó un reino de terror-flower power”, del original il y avait Peter Cook qui, comme un Robespierre, faisait régner la terreure-flower power.
GOULET, Patrice, La dauxième chance de l’architecture moderne… entretien avec Rem Koolhaas. L’Architecture d’Ajourd’hui, núm. 238, Abril 1985, París, p. 2 Nota: traducción del autor.
GOULET, Patrice, La dauxième chance de l’architecture moderne… entretien avec Rem Koolhaas. L’Architecture d’Ajourd’hui, núm. 238, Abril 1985, París, p. 2 Nota: traducción del autor.
[3] Idem.
[4] Publicado como Field Trip. A(A) Memoir.( First and Last…), en KOOLHAAS, Rem y MAU, Bruce, S,M,X,XL. 010, Rotterdam y Montacelli Press, Nueva York, 1995, pp. 215-231.
[5] Ibídem, p. 226. The greatest surprise: The wall was heartbreakingly beautiful. …más adelante: The wall suggested that architecture’s beauty was directly proportional to its horror, “El muro sugería que la belleza en arquitectura era directamente proporcional al horror que representaba”. Nota: traducción del autor.
[6] A la vez fue la despedida de Koolhaas como estudiante de la AA: J’ai
en tout cas fait en sorte d’echapper à la cinquième et dernière année
de l’étude pour éviter la confrontation terrible que Peter Cook m’avait
promise. ”De todas maneras me escabullí y evité el quinto y último
año de manera que evitaba la terrible confrontación que Peter Cook me
había prometido”. Op. Cit., GOULET, p. 2 Nota: traducción del autor. En este sentido Exodus fue en realidad una despedida, una huida.
[7] KOOLHAAS, Rem, Sixteen Years of OMA, Revista A+U, núm. 10, Tokio, 1988, p. 10
[8] Op. Cit., KOOLHAAS, MAU, 1995. p. 5.
[9] Ibídem. p. 7.
[10] He querido mantener los nombres propios de cada área en inglés
debido a la especificidad de cada uno de ellos, tratándolo como nombres
propios. Una descripción de cada espacio puede encontrarse en Op. Cit., KOOLHAAS, MAU, 1995 pp. 7 a 17.
viernes, 1 de noviembre de 2013
ARQUIA
EL ÁRBOL FANTASMA
Ignacio Alonso Fúster
La
estructura de un árbol tiene su parte enterrada (las raíces) y su parte visible
compuesta por tronco y ramas.
Una
tiende a sepultarse y la otra tiende al cielo, ambas se retuercen y alargan. La
parte enterrada se estira y absorbe agua y minerales, trabaja para la parte
visible, para que ésta pueda mostrarse bella y vestida. La parte sobre tierra,
al inicio se yergue bruta, para luego a cierta altura, ramificarse. Existe
además un parecido formal entre ambas, podríamos hablar incluso de cierta simetría
si elevásemos en sección la línea del suelo.
Las
raíces de un árbol son las que establecen ese vínculo con el sustrato y dotan a
un árbol de su condición de natural. En cambio, lo desmontable y lo
transportable, tiene un carácter itinerante, apátrida. Es fantasmagórico, de
aparición, es una arquitectura ilusionista. Un fantasma que se apoya en algún
punto, pero que durante el lapso aparición-desaparición establece escasos
vínculos con el sustrato. No existe ese feedback, tan solo un acuerdo apoyo-sustentación,
un acuerdo temporal.
En
el árbol que es árbol, las hojas visten y colorean la estructura visible y
exhiben el trabajo que se realiza a escondidas. El "árbol fantasma"
no es natural, sabe que no puede, en este caso somos nosotros, con nuestros cuerpos
y objetos, los que teñimos desde dentro su follaje y le damos vida a este
"árbol fantasma". Estamos dentro, ha llegado la primavera.
Las
"hojas" plásticas cuelgan transparentes y se solapan dando lugar a
diferentes frondosidades, creando una nebulosa que desmaterializa las fronteras
entre el interior y el exterior, provocando un aparente cambio de densidades en
el entorno. Al ser atravesado por la luz, no es más que un espejismo, un
"árbol fantástico" que se intuye, quimérico, fingido. Sólo un árbol
puede ser árbol y éste sabe que no puede.
Se
desmonta y marcha. Sólo un poco de hierba pisoteada demuestra que allí se apoyó
algo. Un bosque que parece existir sólo en referencia al tiempo.
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